Pasa de la tibieza
a acercarte a Dios.
“Pide, y se te dará”
MATEO 7:7
Cada pitido empuja la oración un poco más lejos. No es que no quieras orar. Es que nunca llega el momento.
Aquí no te quitamos el teléfono. Le ponemos una puerta.
Sé honesto. Nadie más lo va a ver.
Esta es la brecha que vamos a cerrar.
No estás lejos de Dios por falta de fe. Estás lejos por falta de pausas.
“Conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!”
APOCALIPSIS 3:15
Vamos a personalizar tus oraciones con esto.
Instagram, TikTok, juegos, lo que sea.
Dos preguntas. Diez segundos.
Bíblica, breve, hecha para tu momento.
Centrado, presente, sin culpa.
Tus oraciones van a llamarte por tu nombre.
Se guarda solo en este teléfono. Nunca sale de aquí.
No es una promesa a esta app. Es una promesa a Dios y a ti mismo.
Cada vez que quiera escapar hacia la pantalla, primero voy a pausar y orar.
Empiezo hoy. Un día a la vez.
Ya diste el paso más difícil, hermano. Ahora abramos la puerta por primera vez.
Antes de scrollear, dedica un minuto a Dios.
bien
normal
Toca “Ya oré” cuando termines la oración
día de racha
Extraordinario. Tu camino de oración es una inspiración.
Cómo va tu relación con Dios, en números.
Naranja: relación con Dios · Azul: ánimo
Ora al menos 3 días para desbloquear tu primera reflexión.
Marca las apps que quieres cruzar por la puerta. Aparecerán en tu recordatorio y en el Modo Guardián.
Activa un temporizador de enfoque. Cuando termine, la puerta te pide orar antes de volver.
Esta es una app web: no puede tomar el control del sistema. Pero tu Android sí, y en 2 minutos queda enlazada con la puerta.
También aparece como “Bienestar digital y controles parentales”.
Pon un límite diario a Instagram, TikTok y las que marcaste arriba.
Programa las horas en que esas apps se apagan solas.
Menú del navegador › “Añadir a pantalla de inicio”. Ponla donde antes estaba Instagram.
iPhone: Ajustes › Tiempo de uso › Límites de apps, y añade esta puerta con “Compartir › Añadir a pantalla de inicio”.
Estás en Semilla: 1 oración al día, con anuncios.
No leemos lo que escribes. No leemos tus mensajes. No capturamos tu pantalla. No vendemos tus datos ni los compartimos con terceros. Tu nombre y tu racha viven solo en este teléfono.
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